¿¿¿Cómo les baila mis queridos??? Una vez más, reporto desde Hastings, tierra neocelandesa de los famosos experimentos radiactivos. Después de las vacaciones en Auckland, me fui por 5 días a Napier, casi 400 kilómetros al sur, en la zona de Hawke´s Bay. Pasé unos gratos momentos alojado en el YHA hostel y disfruté de la bella costa que tiene aquella ciudad. De paso les cuento rapidito, (voz de locutor a extrema velocidad) “en 1931 un terremeto de 7.9 en la escala de Ritcher destruyó el poblado de Napier (lo hizo mierda, no quedó nada) y después de la tragedia sus habitantes decidieron reconstruir la ciudad siguiendo el estilo Art Deco”. Uffff, ¡no saben que bien quedó!
Después de recorrer la ciudad punta a punta con una bicicleta con motor (sí, el colmo de la paja), decidí que tenía que hacer algo bien porteño para no extrañar tanto y me fui a bailar unos tangos… ¡¡¡como lo escuchan!!! Tango en Nueva Zelanda. Recuerdo las últimas lecciones que había tomado en mi querida Buenos Aires en donde la profe enfatizaba “chicos, miren que bailan muy pegados, tengan cuidado con el aliento que en la milonga es muy importante…”. Cuando llego al salón, veo que todos estaban tomando birra. ¡Qué lindo, che!
A modo de anécdota, les cuento que los kiwis (si, así es como se apodan los neozelandeses mismos, siguiendo el estilo nosotros podríamos ser “los carnes” o “los sojas”) son de madera terciada, pero encuentran en el tango una forma de acercarse y tener algo de contacto con otro ser humano (eso es lo más difícil de encontrar acá).
Días después, partí para Hastings (Jasting a partir de ahora) y me instalé en mi nueva casita. Conseguí por la interné un flatmate, alguien que alquila un cuarto de su casa para compartir la vivienda. Por fin se dio lo que tanto había buscado estos últimos meses… ¡¡¡desempacar mi mochila!!! Fue casi orgásimico debo admitirlo, tanto como tomar el subte un sábado o un domingo y viajar en un vagón vacío. ¿A qué no saben que ocurrió a los pocos días? ¡Ninita se vino para Hastings también! Cartón lleno, ahora solo faltaba empezar a trabajar.
Y ahí nomás arranqué en el parque acuático. Vale las aclaraciones, un parque acuático no es un acuario (varios me preguntaron “vas a repartir folletos disfrazado de orca”), un parque acuático no tiene montañas rusas y un parque acuático no es un cabaret (mejor no escribo lo que me preguntaron). El predio cuenta con varios toboganes de agua y algunas otras atracciones. Después de una semana de “arduo” entrenamiento, arranqué trabajando en la calesita y debo confesar que terminé mareado, no por el éxito, sino por mirar fijo al carrusel durante ocho horas, ¡qué de vueltas que da, che! Sin sortija y con la música de Hi 5 sonando a pleno, creo haber estado en presencia de la calesita más triste del universo.
A partir del segundo día, devino la otra tarea en el parque, que fue estar a cargo de los Kartings (hasta ese momento yo sabía que los autos andan porque uno les pone nafta, hoy conozco cada karting por su ruido). Si me tuviese que chamuyar a Nina nuevamente, le diría “mirá, yo soy el fusible fundamental de ese parque acuático, soy el que cuida a las personas y selecciona de acuerdo a sus habilidades si pueden manejar los fantásticos Karting o no…”, pero como no me la tengo que chamuyar le dije “mirá, me pusieron en los kartings de mierda y soy el boludo que tengo que empujarlos cada vez que una de esas pedorradas con 4 ruedas se quedan atascadas en la subida, además, cada vez que echo a un pendejo porque el muy inconsciente quiere ponerse en auto de sombrero, viene el padre y me putea”.
Y así estamos, trabajando de miércoles a domingo, cobrando casi 420 dólares por semana ¡y ahora en 4 ruedas! Pero esa es otra historia que la desarrollaré en la próxima nota, lo único que les dejo es una fotito del nuevo tronco móvil (no porque lleve a los troncos del plantel de Racing, sino porque es de la prehistoria) y de algunas otras delicias que vivimos en estos días.

Miren esta preciosura! Mazda Capella modelo 1987 (tiene 3 anios menos que yo), hasta le andan las luces y todo. Como veran en la imagen, si me sacan la fotomulta estamos hasta las manos porque lo que mejor se ve en la imagen es la patente.

Luego de los experimentos nucleares, las calles de Jasting quedaron vacias de vida.

Antes de la gran adiquisicion, quise cumplir el suenio de toda mi vida que era ir a trabajar en monopatin. Le puse Zucu (por Franco Zucculini, uno de los valuartes de la Akademia), porque nunca me dejo a pie. Hace poco me cai y me lastime una rodilla. En el trabajo se rien cuando me ven llegar y utilizando un espaniol muy cortes que jamas van a entender les respondo "me la pueden chupar de atras para adelante"

Y aca les presento a la gran atraccion de Splash Planet... el boludo de gorro!

Hablando de boludos, siempre tenemos entre 20 y 30 assholes a quienes se les queda el karting en la subida. Quien los va a empujar? el boludo de gorro!

Asadito argentino en el hostel de la foto del poncho. Tomas "el barilochense narizota" oficia de asador. Desde aqui los mas calidos saludos luego del corte en su nariz por cabecear a un chileno jugando al futbol.

La banda a pleno, de izquierda a derecha: Garrit, uno de los alemanes que conocimos. Lo primero que aprendio a decir fue "porongo y putita". Claudia y Sonja le siguen, tambien alemanas, ya juegan todos al truco y toman mate. Panchi y Tomas, los barilochenses especializados en Apple Thinning. Calino, quien escribe desde Hastings. Nina sacaba la foto.
No podes ser tan grande nene!!! Lo que me estás haciendo reir con tu relato!!! MIrá que la Acade bajó a Banfield eh!!! OJO al piojo!!!!
ResponderEliminarAbrazo y me alegro q esten bien!
M
Simplemente genial!
ResponderEliminarBesos gigantes y bien argentinos!
Mariel
No preocupa tanto la merma en la poblacion de Hastings creada por el holocausto nuclear... si no como quedaron los sobrevivientes!!! Por suerte superhijitus nos vigila en splash planet...
ResponderEliminarEstas mas flaco. falta la comida de mami o extrañas demasiado ver a racing en vivo. yo aca tengo un gorrito por si queres empujarme
ResponderEliminarPensa cuando seas viejo y les cuentes tus anecdotas a los más jovenes...que flash!!!!
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